Los morteros de albañilería constituyen uno de los materiales esenciales en la construcción, ya que intervienen en una gran variedad de aplicaciones dentro de los sistemas de fábrica. Su función principal es actuar como elemento de unión entre piezas (ladrillos, bloques o piedra), garantizando la estabilidad, la resistencia y la durabilidad del conjunto constructivo.
Existe una amplia gama de morteros lo que permite adaptarlos a distintos usos y condiciones de exposición. Sin embargo, esta diversidad implica realizar una correcta selección en fase de proyecto, una elección inadecuada puede derivar en patologías como fisuración, desprendimientos, pérdida de resistencia o problemas de humedad.
Por tanto, el mortero no debe considerarse únicamente como un material auxiliar, sino como un componente estructural y funcional que participa activamente en el comportamiento del muro o cerramiento del que forma parte.
La elección de un mortero de albañilería debe realizarse siempre bajo criterios técnicos y normativos, considerando no solo la resistencia, sino también la compatibilidad con las piezas, la exposición ambiental y las exigencias de durabilidad.
Factores que condicionan la elección del mortero La selección del mortero adecuado depende de múltiples aspectos técnicos, entre los que destacan:
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El tipo de fábrica (resistente, no resistente, armada, vista, etc.).
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Las piezas utilizadas , ya sean ladrillos cerámicos, bloques de hormigón o piedra natural.
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Las condiciones de exposición , especialmente en fachadas o zonas húmedas.
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La absorción capilar , fundamental en fábricas vistas.
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Los requisitos mecánicos , como la resistencia a compresión necesaria.
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La compatibilidad entre mortero y unidad de albañilería , evitando rigideces excesivas.
Un criterio fundamental es que la resistencia del mortero no debe ser excesivamente superior a la de las piezas. De hecho, se recomienda que la resistencia a compresión del mortero no supere el
0,75 de la resistencia normalizada de las unidades , para evitar roturas o concentraciones de tensiones en los muros.
Actualmente, resulta imprescindible emplear
morteros industriales , ya que ofrecen garantías de calidad y prestaciones controladas en fábrica. Sus características esenciales se encuentran definidas en la normativa europea vigente, asegurando una adecuada trazabilidad y cumplimiento de requisitos técnicos.
Normativa de referencia La correcta especificación y designación de los morteros de albañilería debe basarse en los siguientes documentos normativos:
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UNE-EN 998-2 , Especificaciones de los morteros para albañilería. Parte 2: Morteros para albañilería.
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UNE-EN 998-1 , Morteros de revoco y enlucido (absorción capilar).
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CTE DB HS-1 , Fachadas: criterios de juntas y protección frente a la humedad.
Estas normas establecen tanto las propiedades mecánicas mínimas como los criterios de durabilidad, absorción de agua y adecuación al tipo de junta.
Aspectos técnicos adicionales Resistencia a compresión (UNE-EN 998-2)
Los morteros se designan como
M-X , donde X representa su resistencia a compresión en N/mm².
Absorción capilar (UNE-EN 998-1)
En fábricas vistas debe controlarse el coeficiente de absorción de agua por capilaridad:
c ≤ 0,4 para juntas tipo
J1 c ≤ 0,2 para juntas tipo
J2 Fábricas armadas y control de cloruros En fábricas con armaduras embebidas, es imprescindible limitar el contenido en iones cloruro a
Cloruros < 0,1% esto reduce el riesgo de corrosión de las armaduras y aumenta la durabilidad del sistema.
Morteros de Albañilería M – X Resistencia a compresión (N/mm²) según Norma UNE-EN 998-2.
(1) Evitar rotura de muros, resistencia a compresión del mortero no superior al 0,75 de la resistencia normalizada de las piezas.
(2) Coeficiente de absorción de agua por capilaridad UNE-EN 998-1,c (Kg. /m2 ∙ min0,5).
(3) Designación de Juntas según CTE DB HS-1 Fachadas.