El origen físico de la patología La
humedad por capilaridad no es solo un fenómeno de absorción; para que el agua venza la gravedad y ascienda por los microcanales de la construcción, necesita un impulso. Este motor es una
carga eléctrica natural presente en el subsuelo que empuja las moléculas de agua hacia arriba a través de los muros. Mientras este potencial eléctrico exista, cualquier tratamiento superficial será solo una solución temporal.
Tecnología Biodry: Neutralización sin obra ni consumo Desarrollado en Suiza,
el dispositivo Biodry detiene el ascenso del agua actuando directamente sobre la causa física . Se trata de un sistema pasivo y estático que no requiere acometida eléctrica ni mantenimiento. Su función es interceptar la perturbación electrostática y neutralizarla, eliminando la fuerza de atracción que genera la capilaridad. Al desaparecer este potencial, el ascenso del agua se detiene de inmediato y el edificio comienza su proceso de secado natural.
El máximo rigor: Monitorización bajo norma UNI 11085 Lo que diferencia a
Biodry es su metodología de control , basada en el estándar más preciso que existe en edificación. La evolución del secado se certifica mediante el
método ponderal , siguiendo estrictamente la
normativa UNI 11085:2003 .
Este proceso técnico se realiza en tres fases (instalación y dos controles de seguimiento) mediante un procedimiento de laboratorio en la propia obra:
1.
Extracción de catas: Se realizan perforaciones a distintas alturas en cada muro monitoreado, desde la base hasta la línea de corte de la humedad, para obtener muestras de su interior.
2.
Análisis termogravimétrico: Las muestras se procesan en una balanza de precisión con horno de secado integrado.
3.
Cálculo exacto: Se pesa cada muestra, se seca y se vuelve a pesar para conocer el % de humedad exacto que tenía cada punto, obteniendo así un perfil detallado del estado de cada muro.
4.
Control evolutivo: Este proceso de medición se realiza el día de la instalación para fijar el punto de partida y se repite a los 12 y 36 meses para monitorear la curva de secado real de los muros.
5.
Certificación de secado: En el 100% de los casos, tras los 36 meses, la humedad desciende por debajo del 3,5%. Este valor certifica el secado total, ya que es el nivel mínimo de humedad que cualquier material de construcción mantiene de forma natural.
Conclusión para la prescripción técnica La tecnología
Biodry combina la mínima intervención con el máximo rigor técnico. Al ser un sistema no invasivo y de radio de acción esférico, garantiza el saneamiento integral de muros, tabiquería y cimentación sin alterar la integridad estructural ni estética del edificio.
Esta combinación de eficacia y respeto por los materiales originales la convierte en la
solución idónea para proyectos de rehabilitación y patrimonio . El uso del método ponderal bajo la normativa UNI 11085 elimina cualquier incertidumbre, asegurando al prescriptor que el edificio ha recuperado definitivamente su equilibrio higrotérmico y su capacidad aislante original.